Nicaragua: ahorcó a su perro, fue condenado y quedó libre tras pagar una multa
Domingo Tomás Aráuz Jiménez, condenado en Bluefields por ahorcar a su perro con una cadena, salió en libertad tras pagar una multa de 13.903 córdobas. El caso reabre el debate sobre la falta de penas de cárcel por maltrato animal en Nicaragua.
Un video que indignó a la Costa Caribe
A mediados de agosto circuló en redes sociales un video grabado en el patio de una vivienda del sector El Pericón, en el barrio San Pedro de Bluefields, en la Costa Caribe Sur de Nicaragua. En las imágenes se ve a un hombre sujetando a su perro con una cadena metálica hasta dejarlo inconsciente. El animal murió por asfixia.
La Policía Nacional detuvo al responsable, Domingo Tomás Aráuz Jiménez, de 31 años, el 18 de agosto. Unas dos semanas después, la Fiscalía presentó la acusación formal por daños físicos o maltrato animal.
Culpable, pero solo con multa
El 28 de septiembre, la jueza Deyanira Auxiliadora Traña Baharet, del Juzgado Local Penal de Bluefields, lo declaró culpable y le impuso una pena de 150 días multa, equivalentes a 13.903,33 córdobas a favor del Estado. Tras el pago, el 2 de octubre se tramitó su carta de libertad y el hombre salió de prisión, con lo que concluyó el proceso penal.
La sentencia no incluye cárcel. Según la información publicada, el Código Penal nicaragüense castiga con entre 50 y 200 días multa los daños físicos, castigos o trabajos excesivos que causen la muerte de un animal o dañen su salud. La pena aplicada en este caso quedó en la franja media de ese rango.
Una ley sin reglamento
Nicaragua cuenta desde 2011 con la Ley 747, de Protección y Bienestar de los Animales Domésticos y Animales Silvestres Domesticados. Su artículo 10 define el maltrato como cualquier acto u omisión que cause dolor o sufrimiento al animal, ponga en peligro su vida o afecte gravemente su salud. Sin embargo, la norma contempla sobre todo prohibiciones e infracciones administrativas y, de acuerdo con la prensa local, al no haber sido reglamentada no prevé prisión para estos hechos.
Vecinos de Bluefields han pedido reformar la legislación para que el maltrato animal se castigue con cárcel. Por ahora no hay una reforma en trámite anunciada.
Un debate que se repite en la región
El caso se suma a otros en América Latina en los que la sociedad reclama penas más duras. Países como Colombia, México o Chile han ido endureciendo sus normas en los últimos años, mientras que en otros las sanciones siguen siendo principalmente económicas. Para los defensores de los animales, la diferencia entre una multa y una pena de prisión marca el mensaje que el Estado envía a quienes maltratan.
La foto de portada es ilustrativa.
Fuentes: La Prensa (Nicaragua), TN8. Lee más noticias en www.historiasdeperros.com
