Chile: Fausto, el cachorro rescatado con quemaduras de agua hirviendo y diez perdigones en el cuerpo

Tiene menos de un año y vivía en una zona rural de Llanquihue. Un santuario tardó tres días en poder atraparlo; su hermano sigue desaparecido.

Fausto tiene entre ocho meses y un año, y cuando lo encontraron no dejaba que nadie se le acercara. Vivía en Loncotoro, una localidad rural de la comuna de Llanquihue, en la Región de Los Lagos, en el sur de Chile. Un vecino dio aviso al Santuario Bananna, cuyos voluntarios necesitaron tres días y un dardo tranquilizante para poder rescatarlo.

Lo que encontraron los rescatistas

Las radiografías mostraron diez perdigones repartidos por su cuerpo. Los veterinarios lograron extraer dos; el resto quedó dentro porque sacarlos ponía en riesgo su vida. Fausto tenía además quemaduras en el lomo, la cabeza, las orejas y las patas, y una lesión grave en una pata que podría deberse a un atropello u otro golpe anterior. No se descarta que haya que amputarla.

“Él estaba con muchísimo miedo, nunca habíamos visto un perrito así”, contó una de las rescatistas.

Qué se sabe de lo que le pasó

Según el relato del santuario recogido por T13, una mujer de la tercera edad había recibido dos cachorros creyendo que eran de raza gran pirineo. Cuando vio que no lo eran, intentó deshacerse de ellos. Como los perritos se escondieron debajo de su casa y no querían salir, les habría lanzado agua hirviendo. La identidad de la mujer no ha sido revelada oficialmente y, hasta ahora, los medios no informan de una denuncia formal ni de cargos en su contra.

Sobre los perdigones, el santuario cree que pudieron dispararlos cazadores de la zona, aunque se trata de una sospecha que no ha sido confirmada. El hermano de Fausto sigue desaparecido.

Qué dice la ley en Chile

En Chile, el maltrato animal es un delito sancionado por el Código Penal, y la Ley 21.020, conocida como Ley Cholito, establece las obligaciones de la tenencia responsable de mascotas. Cualquier persona puede denunciar un caso ante Carabineros, la Policía de Investigaciones o la Fiscalía, y aportar fotos, videos o testimonios ayuda a que la investigación avance.

Mientras tanto, Fausto se recupera bajo el cuidado del santuario. Su caso volvió a poner sobre la mesa una pregunta que se repite en las zonas rurales: cuántos animales sufren sin que nadie los vea, y cuántos se salvan solo porque un vecino decidió avisar.

La foto de portada es ilustrativa.

Fuentes: Sabes, T13. Lee más noticias en www.historiasdeperros.com

Anterior
Anterior

California: rescatan a un navegante de 86 años y a su perro, a la deriva a 460 millas de San Diego tras dos meses sin noticias

Siguiente
Siguiente

Veracruz: 13 rescatistas bajaron a rapel a una barranca de 45 metros para salvar a un perro