Carolina del Norte: un perro pasó tres días atrapado a 60 metros de altura en un acantilado y lo rescataron escaladores en plena noche

Varios intentos fracasaron antes de que un equipo de guías de montaña llegara hasta él, cerca del Sendero de los Apalaches. Lo bajaron con cuerdas en plena noche y salió caminando, sin heridas.

Durante tres días, un perro permaneció varado en una saliente de roca a unos 60 metros (200 pies) de altura en un acantilado del condado de Macon, en el oeste de Carolina del Norte, cerca de la localidad de Franklin y del Sendero de los Apalaches. No podía subir ni bajar, y cada intento de llegar hasta él terminaba sin éxito.

Varios intentos fallidos

Según el sitio especializado The Trek, varios grupos intentaron alcanzarlo antes del rescate definitivo. Uno de ellos llegó a quedar a unos ocho metros (25 pies) del animal, pero no logró completar la aproximación por lo difícil del terreno. Publicaciones en redes sociales, que no han sido confirmadas oficialmente, indican que el dueño también habría intentado rescatarlo durante el fin de semana.

Una operación técnica, en plena noche

El rescate lo concretó un equipo de cuatro personas de Pisgah Climbing School, una escuela de escalada de la región, encabezado por el guía de montaña Karsten Delap, certificado por la Federación Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña (IFMGA).

El equipo caminó hasta la base, trepó unos 30 metros por terreno empinado y luego escaló dos largos de roca técnica hasta llegar al perro. Una vez asegurado, lo bajaron hasta el suelo mediante tres rápeles en tándem. La operación comenzó al atardecer y se prolongó hasta bien entrada la noche.

“Fue el rescate de perro más técnico que he hecho, y he hecho más de diez en los últimos 20 años”, dijo Delap, según The Trek.

Final feliz

El perro no tenía heridas y, ya en tierra firme, salió caminando por su cuenta. Su nombre y su raza no se dieron a conocer, ni tampoco cómo llegó hasta la saliente. Según las mismas publicaciones en redes sociales, todavía sin confirmación oficial, ya volvió con su familia.

La historia, que circula entre excursionistas y escaladores de la región, deja además un recordatorio: ante un animal atrapado en un lugar peligroso, lo más seguro es avisar a los servicios de emergencia o a rescatistas con experiencia, y no intentar llegar hasta él por cuenta propia.

La foto de portada es ilustrativa.

Fuentes: The Trek, Hoodline. Lee más noticias en www.historiasdeperros.com

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