La perrita, que vive hace 11 años con su familia en Paraná, desapareció durante un paseo. Una amiga escuchó sus gemidos y policías, bomberos y empleados municipales la sacaron con vida.
Olivia salió a pasear el lunes por la tarde, cerca de las cuatro, por la zona de El Patito Sirirí, en Paraná, Entre Ríos. En algún momento se metió en un caño de desagüe y ya no pudo salir. Su familia la buscó durante tres días sin saber dónde estaba.
Tres días de búsqueda
Según contó su dueño, Juan Coloma, al medio local Elonce, la familia difundió fotos en redes, pidió ayuda a protectoras de animales y ofreció recompensa. Al principio pensaron que se la habían robado. En medio de la angustia, incluso recibieron un mensaje desde un número de Chaco de alguien que decía tenerla y mandó una foto que parecía manipulada; como se negó a enviar un video, sospecharon que era una estafa.
El jueves 22 de octubre, de madrugada, Samira, una amiga de la familia, escuchó gemidos cerca del lugar donde Olivia se había perdido. La perrita estaba dentro de un caño sin salida, a unos 20 metros de donde probablemente había entrado.
Un rescate a mano
Policías, bomberos y personal municipal rompieron parte de la estructura y cortaron una malla que cubría el caño mientras esperaban una máquina especial. No hizo falta: cuando la máquina llegó, ya la habían sacado. “No pararon nunca”, contó Coloma, que agradeció a los trabajadores y al director de Control Urbano, Miguel Diez. Uno de los empleados municipales se quedó después de terminar su turno: “Yo de acá no me voy”, dijo.
La experiencia de la familia deja dos lecciones para quien busca a un perro perdido: revisar con atención y en silencio los lugares estrechos cercanos al punto donde desapareció, como desagües, alcantarillas y caños, porque un perro asustado o atrapado puede estar muy cerca; y desconfiar de quien dice tener al animal pero no puede mostrarlo en un video o una videollamada.
Justo a tiempo
Olivia salió ilesa. “Tomó mucha agua y le dimos de comer un poquito”, relató su dueño. Horas después del rescate empezó a llover. “Si hubiese llovido, Olivia se hubiese ahogado”, dijo Samira. Para Coloma, que la sacaran con vida fue “un milagro”. “Es un miembro de la familia. Donde vamos, ella va con nosotros”, resumió.
La foto de portada es ilustrativa.
Fuentes: Elonce. Lee más noticias en www.historiasdeperros.com
