"Sí, acepto (guau)": en Ecuador, los perros ya pueden ser testigos de boda
El Registro Civil ecuatoriano permite que las mascotas acompañen a las parejas y dejen su huella en un certificado simbólico. Desde mayo, más de 50 parejas se han sumado.
Cuando Diana y Andrés se casaron en Quito en julio, su testigo más especial no firmó: puso la pata. Luna, su perra pequinés, dejó su huella en el certificado de matrimonio gracias a una iniciativa del Registro Civil de Ecuador.
Cómo funciona
Desde mayo de 2026, el Registro Civil ofrece en todo el país las bodas "pet friendly". Las parejas pueden ir con sus perros o gatos, y al final de la ceremonia reciben un certificado simbólico con la huella del animal junto a las firmas de los novios. La huella no tiene valor legal, pero sí un enorme valor sentimental.
Para agendar una boda así, basta con pedir la entrevista previa de forma presencial en cualquier agencia o hacerlo en línea.
Un país de mascotas
La iniciativa tiene lógica: según el último censo, los casi 19 millones de habitantes de Ecuador conviven con 7,6 millones de perros y gatos, casi el doble que el número de niños de hasta 12 años. El director del Registro Civil, Ottón Rivadeneira, explicó que la medida responde a las nuevas formas de familia del país.
En agosto, en Cuenca, Óscar y Estefany se casaron con su perro Lucas como "testigo". Para AFP, con esta iniciativa Ecuador se adelantó a la mayoría de países latinoamericanos, donde solo se aceptan testigos humanos.
Fuentes: Primicias · AFP / El Observador · Vistazo · Extra
