El rescate ocurrió cerca del hospital de la Universidad de Oklahoma. Una vez libre, los rescatistas le dieron oxígeno, la bañaron y la envolvieron en una toalla.
Nadie sabe cómo terminó ahí. Lo único claro es que una perrita había metido la cabeza en un caño y no podía sacarla. Bomberos de Oklahoma City y agentes de la policía de la Universidad de Oklahoma (OU Police) se pusieron manos a la obra para liberarla, cerca del hospital de la universidad, en Estados Unidos.
El Departamento de Bomberos de Oklahoma City (OKCFD) compartió las fotos del rescate el 27 de octubre, según informó la cadena KFOR. En las imágenes se ve a la perrita, ya libre, envuelta en una toalla y rodeada de sus rescatistas.
Un rescate delicado
Según el departamento de bomberos, la perrita tenía la cabeza atrapada dentro del caño. Los equipos trabajaron con cuidado hasta liberarla y, una vez fuera, le administraron oxígeno, la lavaron y la abrigaron con una toalla.
“Esta dulce niña tuvo un día difícil, pero hizo nuevos amigos”, escribió el OKCFD al publicar las imágenes.
Un nombre a la medida
Los rescatistas decidieron llamarla Piper, un juego de palabras con “pipe”, que significa “caño” o “tubería” en inglés. “Y después de todo eso, Piper parecía el nombre perfecto”, agregó el departamento.
Lo que todavía no se sabe
Las autoridades no informaron cuánto tiempo estuvo atrapada, si tenía heridas ni si se localizó a su familia o a dónde fue trasladada después del rescate. Tampoco se dieron detalles de cómo llegó a quedar en esa posición. Si hay novedades sobre Piper, las contaremos en Historias de Perros.
Si ves a un animal atrapado, lo más seguro es llamar a los servicios de emergencia o a control animal en lugar de intentar liberarlo por tu cuenta: un tirón puede causarle lesiones graves.
La foto de portada es ilustrativa.
Fuentes: KFOR y Departamento de Bomberos de Oklahoma City (OKCFD). Lee más noticias en www.historiasdeperros.com
