Irlanda del Norte da luz verde a su "Ley Lucy": adiós a la venta de cachorros y gatitos por intermediarios
El Gobierno norirlandés aprobó las regulaciones propuestas para prohibir la venta de cachorros y gatitos por intermediarios comerciales. Las normas aún deben pasar por la Asamblea y tendrán un período de adaptación antes de aplicarse.
Irlanda del Norte se acerca a su propia versión de la "Ley Lucy", la norma que ya rige en Inglaterra, Gales y Escocia para frenar el negocio de las granjas de cachorros. El 7 de octubre, el Departamento de Agricultura, Medio Ambiente y Asuntos Rurales (DAERA) anunció que el ministro Andrew Muir dio luz verde a las regulaciones propuestas, que prohibirán la venta de perros y gatos jóvenes por parte de terceros, es decir, comerciantes que no los criaron.
Comprar directamente al criador
La idea central es sencilla: quien quiera un cachorro o un gatito deberá, por regla general, tratar directamente con el criador. Según el anuncio oficial, en el caso de los cachorros el comprador deberá ver al animal junto a su madre en el lugar donde nació, y la venta o entrega tendrá que hacerse allí y por el propio criador.
Las reglas también fijan otras condiciones:
No se podrán entregar cachorros antes de que estén destetados ni antes de las ocho semanas de edad.
Quien venda o entregue un animal deberá tener al menos 16 años y proporcionar información sobre su salud y cuidados.
Los anuncios deberán indicar la edad del animal, la ubicación y el distrito, e incluir una foto con su madre.
Habrá nuevas obligaciones de registro de las transacciones.
La aplicación quedará en manos de los ayuntamientos, bajo la Ley de Bienestar Animal de Irlanda del Norte de 2011.
¿Por qué importa?
La Ley Lucy lleva el nombre de una perra rescatada en Gales de una granja de cría intensiva, cuya historia impulsó la campaña contra la venta por intermediarios en el Reino Unido. El argumento detrás de estas normas es que los vendedores de terceros facilitan que cachorros criados en malas condiciones, a menudo separados demasiado pronto de sus madres y trasladados largas distancias, lleguen a los hogares sin que el comprador conozca su origen.
Irlanda del Norte era la parte del Reino Unido que aún no contaba con esta prohibición. Ya en febrero, cuando el ministro se comprometió a impulsar la norma, el diputado Robin Swann la celebró pero advirtió sobre un posible vacío: cachorros criados en Irlanda del Norte podrían seguir vendiéndose a través de intermediarios en Inglaterra, porque la nueva regla no los alcanzaría una vez que salen del territorio. Por eso pidió una coordinación más estrecha con las autoridades de Gran Bretaña.
Lo que falta
Las regulaciones todavía no están en vigor. DAERA prevé presentarlas antes de fines de 2026, sujeto a los procedimientos legislativos de la Asamblea, y luego habrá un período de transición sin fecha concreta anunciada, durante el cual se harán campañas informativas. El ministro indicó además que su departamento consultará durante este mandato sobre recomendaciones para la cría de perros.
Fuentes: DAERA (Gobierno de Irlanda del Norte) · Robin Swann MP
