Un tribunal condenó a la propietaria por maltrato animal con resultado de muerte. La fundación FAADA, que ejerció la acusación popular, sostiene que el ayuntamiento había recibido avisos sobre el perro antes de que muriera.
Trunks murió en febrero de 2023 dentro de una casa de un municipio del Ripollès, en la provincia de Girona, en España. Estaba encerrado, sin comida ni agua. Más de tres años y medio después, su caso tiene sentencia.
El Tribunal de Instancia de Girona condenó el pasado 19 de octubre a su dueña por un delito de maltrato animal con resultado de muerte. La mujer reconoció los hechos y aceptó la pena en un acuerdo de conformidad.
Qué dice la condena
La pena es de 12 meses de prisión, suspendidos durante dos años: la mujer no entrará en la cárcel si no vuelve a delinquir y completa un curso de formación sobre protección animal. Además, queda inhabilitada durante cuatro años para tener animales y para ejercer actividades profesionales relacionadas con ellos.
FAADA explicó que aceptó el acuerdo por las dificultades del proceso: la entrada en el domicilio y la conservación de las pruebas podían poner en riesgo la condena. Su prioridad, señaló, era asegurar el castigo y los cuatro años de inhabilitación, que según la organización son el máximo legal.
La fundación también recordó que la ley aplicable fija un máximo de 18 meses de prisión y que, para alguien sin antecedentes penales, una pena superior a 12 meses tampoco habría garantizado el ingreso en la cárcel. Resumió su postura con una idea: ninguna sentencia devuelve la vida a un perro, pero puede evitar que el siguiente sufra lo mismo.
Los avisos que llegaron antes
El caso deja otra pregunta abierta. Según FAADA, el ayuntamiento había recibido avisos sobre Trunks antes de su muerte y no actuó con la diligencia necesaria para comprobar cómo estaba. La entidad pidió que se investigara una posible responsabilidad penal de las autoridades municipales, pero esa petición fue desestimada.
La información publicada no identifica al municipio ni detalla quién dio los avisos, qué decían o cuándo se hicieron.
Dónde denunciar
FAADA agradeció el trabajo de los Agents Rurals de la Generalitat durante la necropsia y el del profesional veterinario que conservó el cuerpo, una colaboración que fue clave para esclarecer lo ocurrido en la vivienda.
En España, las sospechas de maltrato pueden comunicarse a la policía local, al Seprona de la Guardia Civil o a los Agents Rurals. En un caso como el de Trunks, un aviso atendido a tiempo puede marcar la diferencia.
Fuentes: Que!, FAADA. Lee más noticias en www.historiasdeperros.com
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