La pequeña terrier de una familia de California cayó en una trampa preparada con ropa de sus dueños el 14 de octubre, cuando muchos ya la daban por muerta. Está delgada, pero alerta y de buen ánimo.
Un mes sola entre géiseres, coyotes y el frío
Luna, una perrita de unos 10 años descrita como Jack Russell terrier (algunos medios la presentan como mezcla con chihuahua), desapareció el 10 de septiembre en la zona de Canyon Village, dentro del Parque Nacional Yellowstone, en Wyoming. Su familia, que estaba de vacaciones desde California, la había dejado dentro de la cabaña con un cartel de “No molestar” mientras visitaba la zona del géiser Norris, donde no se permiten perros.
Según Katie Boucher, presidenta del centro de rescate Norris Ark Training and Recovery Center, personal de limpieza entró a la cabaña y la perrita escapó. Trabajadores la persiguieron durante más de dos horas sin poder atraparla. En los días siguientes fue vista cruzando calles, recorriendo viviendas de empleados e incluso entrando a hoteles del parque por las puertas automáticas.
La familia se quedó una semana más siguiendo cada avistamiento y luego tuvo que regresar a California sin ella. Les llegaron a decir que Luna probablemente había muerto, quizá atacada por un coyote.
La trampa con olor a casa
La búsqueda siguió en manos de voluntarios. Un equipo de obras del parque reportó haberla visto cerca de un camino en construcción, y allí los rescatistas instalaron una trampa con restos de una camiseta y una funda de almohada de la familia, para que el olor la atrajera.
El miércoles 14 de octubre, Luna estaba adentro. Boucher y uno de los dueños, que había vuelto a Wyoming, la encontraron juntos. La perrita fue llevada al veterinario, donde su dueño la sostuvo en brazos durante la revisión. La vocera del parque, Linda Veress, confirmó a la prensa que el animal estaba “vivo y bien”. Boucher contó que lloró durante todo el camino de regreso desde el parque.
El rescate llegó casi al límite: la voluntaria había dicho que esa era su última semana de búsqueda, porque el parque de casas rodantes para trabajadores de temporada donde se alojaba cerraba en pocos días.
Una advertencia para quienes viajan con perros
La familia pidió no ser identificada. Desde la empresa que administra los alojamientos del parque, Yellowstone National Park Lodges, calificaron la fuga como un accidente desafortunado. Boucher, por su parte, aprovechó el final feliz para dejar un mensaje: Yellowstone es un lugar muy peligroso para los perros y lo mejor es dejarlos en casa.
En Historias de Perros seguimos la búsqueda de Luna cuando se cumplía un mes de su desaparición. Esta vez, la historia termina como todos esperaban.
La foto de portada es ilustrativa.
Fuentes: Global News y Good Morning America (ABC). Lee más noticias en www.historiasdeperros.com
